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Manicura sempiermanente que se astilla

¿Las uñas de semipermanentes se siguen saltando? Y… ¿Por qué crees que se astillan?

Aquí te explicamos 5 razones por las que salta el semipermanente:

Las uñas con esmalte semipermanente (La Semi pá los amigos) puede astillarse o pelarse debido al uso de productos de baja calidad, a daños ocasionados por parte de la clienta (ya sabemos que tú como clienta, SIEMPRE te pones guantes, así que no, eso no va para ti eso) ) o la preparación inadecuada de la superficie de la uña.

Es posible que tengas este problema, y ​​si eres como yo cuando comencé con las uñas, el problema con el esmalte semipermanente que se pela, podría ser un hecho mucho más común de lo que nos gustaría. Así, que en esta guía te explicaré algunas formas para mejorar este problema, basándome en mis propias experiencias, a través de muchas pruebas y errores con diferentes técnicas, productos y paises, recogidas en mi trayectoria de más de 20 años (¡Gosh! y que mayor soy)

1. Preparación adecuada del lecho ungueal

Algunos de mis clientas decían: ¿por qué se me cae el esmalte semipermanente después de un solo día con él?, así que decidí ponerme manos a la obra y sacar la Agatha Christie que llevo dentro (otra referencia de los 80, más piedras a mi “experimentado” tejado)

“La PREPARACIÓN de la uña es: CLAVE”

Grabarme esta frase a fuego en el cerebro, y aprender lo que significaba, fue la solución a muchos de mis problemas y quebraderos de cabeza. Aunque es muy importante, obviamente, la preparación del lecho uñal, no es la única razón por la que las manicuras en semipermanente salen mal, pero, comencemos la historia por aquí.

Entonces, ¿por qué es tan importante la preparación de las uñas para mantener este tipo de esmalte? La razón de que las uñas semipermanentes se desprendan, es porqué en las uñas aceitosas y suaves no se pega a nada más, que no sea a tu propio dedo. Este es uno de los aspectos clave para hacer que tu esmalte dure más tiempo.

La solución de problemas a los levantamientos con La Semi:

  • El lecho de la uña debes pulirlo con una lima adecuada para uñas naturales, no utilices limas de uñas que sean para dar forma al acrílico, ya que son demasiado duras.
  • Asegúrate de limar el 100% de la uña. El borde libre, los lados y cerca de las cutículas son las partes que comportan la superficie de la uña y que deben estar perfectísimamente limadas o el esmalte se despegará.
  • ¡NO raspes demasiado la uña! Las uñas solo necesitan pulirse ligeramente para garantizar la correcta adhesión del producto. De hecho, probé a pulir demasiado las uñas y, efectivamente, comprobé que se debilitan (no probar en vuestras casas), las hace más susceptibles a doblarse y a quebrarse el esmalte, por lo tanto, con el tiempo, esa rozadura hace que el producto se astille.
  • Con un pulidor de bloque elimina cualquier pedacito que aún esté adherido debajo de las uñas, en el borde libre, después de darle la forma (relimar). Esto asegurará que la uña no tenga baches después del pulido.

2. ¿Como sería una buena retirada?

Una incorrecta retirada destruirá la fuerza de las uñas, lo que, a su vez, afectará al servicio que le realices posteriormente y hará que tus clientas se pregunten “¿Por qué se despega mi esmalte?”.

Después de 2-3 semanas con el esmalte en la uña, lo mejor que puedes hacer es retirarlo con acetona. Esto asegurará que tus clientas tengan un lecho ungueal fuerte y saludable. Si es cierto, a veces las manicuristas podemos apresurar la retirada de esos pequeños envoltorios plateados que rodean nuestros deditos, ya que las clientas pueden entretenerse con sus quehaceres del hogar, olvidándose que estamos ya en su salón preparadas y listas para atacar, o bien, se han olvidado de contratar la retirada de antemano y llegado su momento, no hay tiempo suficiente para realizarlo.

Una solución a eso es muy fácil, reservar el extra de “retirada” en el momento de la contratación del servicio, para que se pueda incrementar ese tiempo adicional en la reserva y poder realizar una esmerada eliminación del producto.

Acelerar el proceso de retirada debido a los comienzos tardíos de la manicura, puede derivar en una placa ungueal debilitada. La razón de esto es que no se ha dejado suficiente tiempo para que la acetona penetre completamente en el esmalte duro, lo que garantiza que se despegue con facilidad.

Después, deberás habilitar tu destreza  para quitar el esmalte de la mejor manera posible. Raspar y pulir para lograr una uña sin esmalte tendrá un costo extra para la resistencia de la superficie de la uña. Si no lo haces con suma delicadeza, debilitará las uñas, ya que al hacerlo quitarás capas de placa ungueal. Esto da como resultado unas uñas que tienen más probabilidades de doblarse y… ¿adivinas qué se dobla con eso?. Correcto, el esmalte. Esta acción, rasgará el producto y el esmalte se despegará.

El esmalte semipermanente no arruina tus uñas naturales. Sin embargo, la eliminación deficiente, la preparación demasiado intensa y los clientes que se arrancan su propia manicura, garantizarán que las uñas naturales se arruinen con el tiempo”.

3. Aplicar el esmalte

Aplicar una fina capa de esmalte y sellar el borde libre, no impide que las uñas con semipermanente se astillen y se pelen. ¿Mi teoría? A pesar de sacudir bien energéticamente las botellas (a lo más pura maraca brasileña) e incluso meter entre los muslos (bien mulliditos ellos) la botellita del esmalte para para templar el producto, observé que cuando iba aumentando la frecuencia de uso de la base, cada vez esta iba incrementando su espesor.

Si hay algo que recuerdo de mi clase de Química, – Uno: es a mi profesor llamador Xavier “Coquet” para los alumnos, de Cocoliso, porqué era muy calvo el hombre (benditos profesores), y – Dos: que los solventes se evaporarán si están abiertos al aire. Es decir, cada vez que saques la brocha, los solventes que diluyen el esmalte se evaporarán dejando un producto más pegajoso. 

Recordando eso, sacada fresca del baúl de los recuerdos estudiantil, cuando detectas que la base ya está más espesita de lo habitual, es aconsejable dejar más tiempo de exposición en la lámpara para que pueda secarse bien.

Contracción del esmalte

Lo último que quiero compartir con vosotras es la contracción. La contracción es el movimiento del esmalte en la superficie de la uña. Por ejemplo, imagina que comenzaste a esmaltar el dedo meñique y ahora has llegado al pulgar. Cuando hayas terminado con los 5 dedos, vuelves a mirar el meñique y el esmalte no se ve igual ¡ya no se ve perfecto! estás a kilómetros de distancia de las cutículas y el borde libre que acabas de sellar, ya no lo está ¡horror! Eso señoras y señores, esto es la contracción del esmalte (lo mismito que les pasa a los pantalones en mi armario, necesito un armario nuevo ¡ya!)

Este encojimiento puede ocurrir por numerosas razones:

  • viejas botellas de esmalte semipermanente
  • Productos de mala calidad
  • Colores altamente pigmentados (neones, negro, etc.)
  • Las botellas no se han agitado antes de usarlas (es necesario mezclar los disolventes en la botella)

4. Cómo corregir la contracción y asegurarse de que el borde libre esté sellado

Comencemos con el por qué es tan importante sellar el borde libre. Con el tiempo, el borde libre pulido se desgastará, por lo que cuanto más fuertes sean esas capas, es menos probable que se desprendan. Sellar las uñas también evita que los aceites y el agua penetren debajo del esmalte y lo aflojen.

Una opción para esmaltar es maquillar las uñas de dos en dos, cubriendo el borde de ambas uñas justo antes de ponerlas en la lámpara. Esto me da la tranquilidad de que las uñas de mi cliente están selladas, lo más cerca posible de la cutícula y de las paredes laterales.

5. Tienes la lámpara equivocada

Es simple, necesitas una lámpara de alta calidad para penetrar adecuadamente el producto y hacer que se adhiera a la uña de tu cliente.

Así que ahí van unos Orgasmi consejos la hora de comprar una lámpara:

  • No conectes tu lámpara a un enchufe múltiple, ya que esto puede emitir menos energía a la lámpara.
  • Verifica que tus clientas colocan sus manos correctamente en la lámpara (no los dedos apuntando hacia abajo, hacia los lados, uno encima de otro… al más puro Kamasutra digital)
  • Los esmaltes más viscosos requerirán una emisión de luz diferente para garantizar que se cure; de ​​lo contrario, simplemente se despegarán o astillarán.
  • Cuando la clienta saque las manos de la lámpara, revisa las uñas, que no hayan quedado burbujitas de aire. Significará que hay demasiado producto y falta de secado.
Manicura perla 2022
LAMINADO DE CEJAS

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